miércoles, 22 de abril de 2009

Eugenio Martín: Maestro del terror

Aunque él nunca se ha considerado un gran fan del cine de terror y es un hombre de esa generación de directores que se consideran así mismos artesanos, enamorados del cine, podemos afirmar que con tan solo cinco títulos de género en su haber son suficientes para otorgarle dicho titulo de maestro del terror.
Cuando hablamos de cine fantástico y de terror (o Fantaterror, etiqueta con la que se conoce a dicho cine desde finales de los 60 a principios de los 80) rápidamente salen los nombres de Paul Naschy, Jesús Franco o Narciso Ibáñez Serrador como grandes representantes. Si rascamos un poco más probablemente oigamos los nombres de Armando de Osorio, Leon Klimovsky o Jorge Grau, pero pocas veces se menciona el nombre de Eugenio Martín. Con casi 30 películas en su filmografía a Martín casi siempre se le recuerda por una sola película “Pánico en el Transiberiano”. Vamos a intentar solventar ese “error historico”.
Eugenio Martín nace en 1925 en Granada y comienza su carrera como documentalista aunque pronto se pasa a la ficción. Después de haber rodado una ignota película de Ciencia Ficción allá por el 62, “Hipnosis”, tenido que dirigir otro tipo de películas de terror como “La Vida Sigue Igual” y “ Las Leandras” con dos monstruos como Julio Iglesias y Rocío Dúrcal (esto lo digo sin ningún tipo de maldad sino con admiración sincera), y dirigir algún spaghetti-western digno de mención “Bad Man's River” y sobre todo la muy apreciable "El Precio de un Hombre", Martin aborda su primera película de genero:
La Ultima Señora Anderson” (1971)
Aunque si bien no se trata de una película de terror plenamente dicho, es más bien un thriller muy Hitchcockiano con elementos de Giallo, cabe destacar esta primera aproximación por su cuidado estilo, del que hará gala en sus siguientes cintas. El actor britanico de culto Michael Craig era una especie de Barbazul él cual tras una larga escena de juicio por asesinato de sus tres anteriores esposas se vera perseguido por un inspector de Scotland yard: nada más y nada menos que un José Luis López Vázquez responsable de gran parte del humor que destila la película. Además una Carroll Baker todavía sexy se cruzara en el camino de este coleccionista de esposas con misteriosas intenciones.
Panico en el Transiberiano” (1973)
Esta es la película de mayor éxito internacional del director granadino y por la que hoy todavía se le recuerda. Rodada en coproducción con Inglaterra, Martín tuvo el lujo de contar con dos actores de la talla de Christopher Lee y Peter Cushing en esta historia mezcla de terror y ciencia ficción deudora de la Hammer y que a pesar de sus limitaciones presupuestarias no deja de ser una excelente muestra de genero. El granadino siempre recuerda cada vez que tiene que hablar de la película como le gustaba a Christopher Lee jugar con las maquetitas del tren, que son más que apreciables en varias secuencias de la película. Extraterrestres de hace dos millones de años que absorbe cerebros, Telly Savalas de bandido cosaco, recuerdos de dinosaurios, Silvia Tortosa de condesa sexy (“He oido hablar de la evolución, es inmoral”), unos cuantos asesinatos, Lee y Cushing trabajando mano a mano y hasta Helga Line como damisela en apuros hacen de “Pánico en el Transiberiano” un coctel de puro entretenimiento.
Una Vela para el Diablo” (1973)
Pánico en el Transiberiano” es su película más conocida pero no la mejor, para hablar de la mejor tendremos que referirnos a otra película rodada el mismo año. Aquí nos encontramos a un Eugenio Martín en estado de gracia, haciendo terror como él entendía que tenia que ser el terror en España “de hacha y cuchillo”. "Una vela para el diablo" es una de las mejores aproximaciones a la España Profunda y su crónica negra que se hayan dado. El argumento es muy sencillo y a la vez muy eficaz por la contundencia con la que esta rodada. Unas estupendas Aurora Bautista y Esperanza Roy son las dos hermanas fanáticas religiosas que regentan una pensión para turistas. El destino o la mano de Dios hace que se crucen en su camino varias ovejas descarriadas, en forma de jóvenes y despreocupadas turistas inglesas, a las que acabaran dando matarile. De una modernidad y brutalidad impensable para la época (no se como se las apañaron para pasar la censura franquista) ya que aparte de los sangrientos asesinatos, muy realistas y nada complacientes, hay un desfile de desnudos muy considerables. "Una vela para el diablo" es una joya que no debe dejar pasar ningún aficionado al cine de terror.

Aquella casa en las afueras” (1980)
El retorno al género de Martín en los 80 da como resultado una de esas películas imperfectas que son perfectas. El propio director reniega de esta cinta* que a un servidor le parece de lo mejor rodado en este país. Quizás no esta a la altura de "Una vela para el diablo" porque no tiene el nervio de esta pero lo compensa con una atmósfera, una ambientación y un mal rollo fuera de serie. ¿Por qué digo que es imperfecta? Porque lo es, el primer asesinato no sucede hasta bien pasada la hora de película hasta entonces no ha pasado nada antes: pistas, indicios, ambientación pero nada sólido realmente. No importa, si uno se mete en la película podra disfrutarla e incluso llegar a pasar miedo si se olvida de las formulas habituales de que todo tiene que estar planteado entre el minuto 20 al 25. Un matrimonio se muda a una casa en las afueras, ( Javier Escrivá y Silvia Aguilar) ella esta embarazada. La casa esta cuidada por una intrigante criada, una genial Alida Valli que pone los pelos de punta, que vive en el piso superior de la casa. Pronto empiezan a suceder extraños acontecimientos relacionados con la casa y el pasado de la protagonista que no voy a desvelar obviamente. Por alli se pasea tambien una joven Carmen Maura en forma de asistente social entrometida. Todo desemboca en un final contundente y que no defraudara a aquellos que han aguardado pacientemente la resolución del misterio.
*El hecho de tratar un tema como el aborto de una manera más que dudosa hizo que se enfrentaran director y guionistas (uno de ellos es Manuel Summers, por cierto al que nadie se le imagina ni de cerca en una película de terror) hasta el punto de que el director tuvo que meter algo de mano para que no resultara un panfleto.

"Sobrenatural" (1983)
Sobrenatural“ nace como una clara exploitation de “El Ente” y por desgracia se queda en poco más. Una pena que esta sea su ultima peli de terror. Cristina Galbó es acosada por el fantasma de su marido maltratador. Intenta protegerla un poco convincente Máximo Valverde. Aún así tiene sus buenos m0mentos entre los que destaca una tremenda escena en la que la criada de la casa es atacada por diversos artefactos de la cocina y en especial por un cuchillo eléctrico que cobra vida propia. Recomendada para los fans de pelis de fantasmitas.

martes, 13 de enero de 2009

El Hombre Perseguido por un Ovni: Yo fui un adolescente abducido

Hace unos cuantos años escribí un corto que se llamaba “Yo fui un adolescente abducido”. La idea venia a ser algo así como una parodia de las películas de abducciones extraterrestres y trataba sobre un joven que cada vez que estaba a punto de perder su virginidad era abducido por extraterrestres. Evidentemente estos nunca se llegaban a mostrar y además nunca conseguí terminar de rodar el corto por temas que no vienen a cuento. Por suerte Juan Carlos Olaria si pudo terminar su película sobre secuestros extraterrestres. No escuche hablar de “Hombre perseguido por un O.V.N.I., El” hasta el año pasado en la que nuestro colaborador Victor Matellano en un articulo sobre Extraterrestres en la filmografía española, señalaba este curioso y desconocido titulo (mas información aquí). Y mira que casualidad que unos meses después la distribuidora L’atelier 13 (especializada en Ciencia Ficción y Terror de los 30-50’s) saca una maravillosa edición para que los mortales podamos ver esta joya oculta que no tiene desperdicio alguno.
¿Quien dijo que veia platillos volantes por todas partes?
A diferencia de un servidor Juan Carlos Olaria peleo durante 4 largos años para hacer posible llegar a la pantalla su película. Durante unos años especialmente difíciles (72-76) para hacer ese tipo de cine en este pais. Aunque el mundo (y España también) vivían envueltos en una paranoia permanentemente en la que el miedo a una guerra nuclear y los avistamientos de Ovnis eran el pan nuestro de cada día. De esta psicosis colectiva se hace eco Olaria en su película en la que como muy bien su titulo indica un hombre es perseguido sin tregua por un Objeto Volador No Identificado. El hecho de ser la única película española de este tipo ya la convertirían en una película de culto inmediatamente pero sus virtudes son muchas.
Alien llama a la puerta.
Mezclar erotismo y Ciencia Ficción, jaleo asegurado. Quizás porque la película vio la luz en plena epoca del destape español podriamos entender esas pinceladas de erotismo y los desnudos que adornan la cinta de Olaria. Lo cierto es que vista hoy, el erotismo es tan solo una mas de las extravagancias de las que hace gala la película. Porque hay que decirlo alto y claro (desde el respeto y el cariño): Hacia tiempo que no me carcajeaba tanto viendo una buena/mala película. He leído por ahí que Juan Carlos Olaria es el Ed Wood español y no puedo estar en más desacuerdo. Es cierto que comparten ciertos lugares comunes: Paupérrimos presupuestos (por no decir inexistentes), gusto por la ciencia ficción y el terror, amor por el cine aunque las circunstancias esten en su contra… pero donde Ed wood aburre, Olaria entretiene. Donde Ed Wood utilizo tapacubos para crear sus platillos volantes, Olaria parece utilizar los platillos metalicos de una fiambrera. Por supuesto aquí veréis fallos de iluminación, saltos de eje, fallos de raccord, diálogos increíblemente absurdos, efectos especiales lamentables (sin embargo muy simpáticos) pero también cierta tensión en la construcción del relato, un ritmo muy ágil y una ambición en lo que se cuenta resuelto con menos vergüenza que medios.
¿Para que desintegrar un coche cuando podemos empujarlo por un barranco, luego llevarnoslo en nuestra nave y lanzarlo al espacio?
No puedo dejar de resaltar esa tremenda secuencia en la que los extraterrestres (unos tipos que visten con casco y mascara de papel albal) se quieren deshacer del coche del protagonista y no se les ocurre otra cosa que quitar el freno del mano del coche y empujarlo entre cuatro aliens hasta despeñarlo por un barranco. Es difícil superar una escena tan grande pero hay otras, no os preocupéis. Por desgracia Olaria nunca llego a estrenar su segunda película de 1982 por voluntad propia del propio realizador. Desde aquí animo a L’atelier 13 a que edite esa película. Y a los que no hayan visto “El Hombre perseguido por un OVNI” que lo hagan sin tardar mas si puede ser en compañía y con un buen tanque de palomitas y cervezas (o cocacolas para los abstemios), mejor.

martes, 1 de julio de 2008

Los Invasores del Espacio




Hace mucho tiempo…

Corría el año 1981 y mi padre se compró un BETAMAX C7 en el Corte Inglés (el único sitio donde los vendían como productos de lujo). Creo que con el reproductor regalaban dos películas. En aquellos tiempos las pocas películas editadas en vídeo, más bien escasas, dejaban mucho que desear, así que no tuvo más remedio que elegir por la portada. Las carátulas eran siempre engañosas, creadas por artistas gráficos MUY superiores a los otros “artistas” que habían creado los contenidos de la cintas. Podías encontrar portadas de BORIS VALLEJO que quitaban el hipo, ilustrando por ejemplo, una cinta de espada y brujería que prometía ser la caña de España, para terminar siendo producciones italo-germanas que daban como poco, pena. Las ediciones de aquellos tiempos siempre eran lo peor. La copia en vídeo se creaba a partir de copias de cine, proyectándola en una pantalla y grabándola con una cámara y los masters eran rollos de 35 mm que habían pasado por toda la Costa Del Sol, la Brava, la de Oro y parte de la cordillera penibética hasta quedar completamente destrozados, mutilados, llenos de ruido, chasquidos, (para hacernos una idea, el efecto de gastado y chicharra que usan en DEATH PROOF). Creo que ahora repasándola en DVD, a esa copia le faltaba medio rollo y muchas partes de violencia explícita.
Mi padre eligió una de aventuras espaciales para él y una de dibujos para nosotros. La primera era “LOS INVASORES DEL ESPACIO” y la segunda “LA FLAUTA DE LOS PITUFOS”. A la primera le pusimos una etiqueta de un 1 de estos que venían con las cintas vírgenes y luego con rotulador “VIDEOCASA MARTÍNEZ”. La videoteca quedó inaugurada. Aunque los dibujos me gustaban yo me quede prendado por el título: “LOS INVASORES DEL ESPACIO”. Un nombre misterioso y cautivador… para un niño de 6 años.
Pusimos la cinta…
La película resultó ser una cosa de chinos del espacio que se pegaban con naves espaciales, había barcos de vela metálica que recogían los gases ionizados del espacio y los convertían en energía. La policía usaba naves con sirenas de luces en la parte superior de su casco y siempre les daban cuello dos macarras que hacían ‘carreras de naves’ entre asteroides. Luego los malos eran como guerreros samurais con la cara plateada y usaban lásers y espadas medievales para cortar cabezas. Luego había un general americano que estaba todo el rato borracho y tenía un robot asistente que le decía que bebía mucho. Los planetas se trasladaban de un lado a otro con unos motores que tenían pegados en un lado del planeta que echaban fuego y destruían lunas con misiles gigantescos.


Los protas eran los elegidos por 8 nueces mágicas lanzadas al espacio por los habitantes originales del planeta de los malos que quieren que alguien les salve de su tiranía. Había de todo: los macarras, el general, el robot del general, un príncipe samurai perdido que cortaba en pedazos a sus enemigos.
Al final tenían que entrar en el interior del planeta por túneles con las naves a toda pastilla y llegar a un ordenador central para destruirlo y huir antes de que les alcanzaran.
…Como suponéis quedé maravillado.
Dos años después vi la GUERRA DE LAS GALAXIAS.
Le pregunte a mi padre:
-PAPA, PAPA, ¿Por qué tanto rollo con la peli ésta, si esta copiando LOS INVASORES DEL ESPACIO?
Mi padre si río y dijo:
- Más bien al revés, hijo.
Fue mi primer desengaño. Me di cuenta de que mi película favorita hasta ese momento no era más que una copia barata“Message from space” (Uchu kara no messeji) fue una de las miles de las copias que se hicieron del fenómeno cinematográfico del momento. Con fecha de 1978 y dirigida por el maestro Kinji Fukasaku que como bien sabemos se atrevía con todo, se fusiló el estilo de aventura épica-espacial pero añadiendo partes de la mitología clásica nipona ya que el guión está inspirado en una novela del siglo XIX llamada "Satomi Hakkenden".
El estilo del maestro fusionaba todo su mundo narrativo yakuza y samurai con los planos de naves espaciales con empinados zooms y salvajes paneos al más estilo de la época. Tampoco nos vamos a engañar. STAR WARS es una copia de las películas de samurais que LUCAS veía con sus amigos de universidad, COPPOLA y SCORSESE (En concreto “La Fortaleza Escondida(Kakushi-toride no san-akunin)” de Kurosawa). Es más, cualquiera que haya visto la tetralogía de FUKASAKU de YAKUZAS encabezada por BATTLES WITHOUT HONOR AND HUMANITY (Jingi naki tatakai) verá que los creadores del cine de gangsters norteamericano le deben mucho de su estilo al director nipón. Incluso DAN O BANNON copió a FUKASAKU para hacer “ALIEN” de la japonesa “BATALLA MÁS ALLA DE LAS ESTRELLAS”.
¿Quién mejor que él para dirigir la película?
Los actores que encabezaban el reparto, eran Vic Morrow antes de que le aplastara el helicóptero, en el papel de GENERAL GARUDA. Un acabado de la vida, borracho y sin esperanza que tanto me gustan a mí, que regresa para partir cabezas en nombre de la paz. Luego Sonny Chiba que interpreta a un tal PRÍNCIPE HANS, destronado, que con la espada descuartiza a sus enemigos sin piedad (aunque un poco timo, ya que solo aparece los últimos 20 minutos). El resto del reparto, sin pena ni gloria, es una mezcla extraña de actores japoneses y americanos, suponemos para darle más tirón internacional donde se puede destacar a Philip Casnoff recordado por su papel en NORTE Y SUR.
En Japón la película fue un gran éxito y tuvo su versión televisiva al más estilo BIOMAN, ya que los GABANAS (los malos de cara plateada) volvían convertidos en híbridos robóticos que destrozaban ciudades a patadas.
Como anécdota y para terminar, decir que FUKASAKU creo una serie de secuencias e ideas jugosas que expandían el universo de STAR WARS que luego fueron usadas por el propio LUCAS en “EL RETORNO DEL JEDI”.
Repásese el final de “MESSAGE” y descubrirá que es idéntico al del “RETORNO” cuando El Halcón Milenario entra en la estrella de la muerte. Supongo que copiar a uno que te copia no es pecado.

Paco Limón

viernes, 6 de junio de 2008

La Noche del Cometa: ¿Para Cuando un Remake?

¿Cuántas veces nos hemos preguntado porque demonios se hacia remake de tal o cual peli? Por que esa manía de destrozar joyas del cine o directamente obras maestras. ¿No es suficiente con hacer secuelas infames? Esto es algo que cualquiera que le guste el cine ha pensado en muchas ocasiones. Un servidor es de los partidarios de la máxima; “Si no esta roto, no lo arregles”. Así que si tienes una buena peli, no la jodas, déjala en paz. Vuelve a estrenarla si quieres pero no me la destrozas. Otra cosa es aquellas otras pelis que por alguna razón no eran tan buenas como podían haber sido. Esas películas malas que tenían una buena idea detrás, pero no la pasta suficiente o el equipo necesario detrás de ella para llevarla a buen puerto. Hay cientos de ejemplos de esta clase. De hecho se podría hacer toda una sección con esta temática. “La Noche del Cometa” es un buen ejemplo.
Si he de ser sincero no puedo decir que “La Noche del Cometa (Night of the Comet) ” sea mala, tampoco puedo decir que es buena, pero si que es muy entretenida y que tenía un potencial enorme. Porque vamos a ver una película en la que ante la llegada de un cometa que hace siglos que no pasaba tan cerca de la tierra se prepara toda una fiesta para verlo. El cometa les trae sin cuidado a las dos hermanas protagonistas, ya tienen bastantes problemas con su madre y su padrastro y con sus novios para tener que preocuparse además del fin del mundo. Porque lo que comienza en los primeros 10 minutos como cualquier comedia adolescente de los 80 rápidamente se convierte en una comedia negra sobre el fin del mundo y los pocos supervivientes que quedan: Dos hermanas bastante descerebradas y una ciudad de zombis. Reconozcámoslo ¿hay una imagen más Pop y más ochentas que una guapa animadora con una Uzi, defendiéndose de un montón de zombis?. Tambien es verdad, que ese montón de zombis estan más bien en off y por lo que comentan los protagonistas más que por que los veamos realmente (ahi que ahorrar amigos). La peli funciona gracias en buena medida a la labor de sus dos protagonistas Catherine Mary Stewart y Kelli Maroney que por desgracia no tuvierón mucha más repercusión. Aún recuerdo el mal rollo que me daba el anuncio de la peli cuando salia ese poli zombi. Como es normal las chicas no estaran solas del todo pero tampoco voy a destriparos la cinta. Buscadla y sacar vuestras conclusiones antes de que algún ejecutivo desalmado decida hacer un remake con Britney Spears y Paris Hilton como protagonistas.
Dato anecdotico 1: Para todos aquellos que seguís "Lost" (Perdidos) os resultara muy familiar el logotipo de la compañía de científicos que bajo tierra continúan con sus experimentos ya que guarda muchos paralelismos con cierta “iniciativa Dharma”.
Dato anecdotico 2: Su director a penas hizo esta peli reseñable y unos años más tarde “Sin Pistas (Without a Clue)” un acercamiento con humor al personaje de Sherlock Colmes que contaba con los ilustres Michael Caine, en el papel de Holmes, y Ben Kingsley como Watson. Después se ha dedicado a hacer televisión.

lunes, 24 de marzo de 2008

Cinco tumbas Sangrientas: Terror en el Oeste


La primera vez que escuche hablar sobre Al Adamson fue por su status de director de culto y maldito. Algunos le emparentaban con Herschell Gordon Lewis, el padre del gore y otros con Russ Meyer, el padre de la sexplotation y la violencia gratuita, supongo que porque de todo hizo el bueno de Al Adamson. Bastante más acertadas son aquellas que le emparentaban con el tan proclamado “peor director de la historia”, Ed Wood. Pero lo que me llamo realmente la atención no tuvo nada que ver con su cine sino con su muerte, por desgracia.
La historia es tan demencial que parece sacada de una de sus películas: En 1995 Adamson decidió reformar su casa y pago a un contratista para que lo hiciera. El contratista a su vez, decidió que era mejor emplear el dinero de la cuenta en su propio beneficio en lugar de en los materiales para la casa. Lo cual debió enfurecer bastante a Al Adamson cuando lo descubrió ya que se enfrento al contratista y acabo con el cráneo abierto. Al contratista lo encontraron en un motel tirando de la tarjeta de crédito de Adamson. A Adamson le encontraron enterrado en cemento bajo el jacuzzi de su casa. Un triste final para uno de los directores más psicotronicos que ha dado el cine.
La filmografia de Adamson es extensa e hizo prácticamente de todo, desde la del Oeste que hoy nos ocupa “Five Bloody Graves (Cinco Tumbas Sangrientas)” (1970), hasta un musical de Ciencia Ficción¡¡¡ “Cinderella 2000” (1977) pasando como no por el cine de pandillas de moteros “Satan's Sadists (Los Sadicos de Satan)” (1969), el terror “Dracula vs. Frankenstein “ (1971), las artes marciales “Black Samurai “ (1977) o los nudies “Naughty Stewardesses” (1975). Y todo lo hizo mal.
No os dejeis engañar (como hice yo) por esa caratula en la que una especie de indio zombie amenaza a un vaquero y una frase nos anuncia “un fantastico western-horror de culto”. Mmmmm, western y terror, ¡por fin juntos!. Y una del Oeste es, si, pero pese a ser un pelín sangrienta (nada en comparación con cualquiera de Sam Peckinpah), no es ni de lejos una peli de terror. Ni tampoco lo pretende pese a publicidad engañosa. ¿Qué es entonces “Cinco Tumbas Sangrientas”?. Una mala película. ¿De esas que son tan malas que son buenas? Casi.


Comenzando por esos títulos de crédito marcianos con música funky moderna, por cierto tremenda música de saxo y a veces incluso de Big Band que suena durante toda la película y que seria perfecta en otra película pero desde luego no aquí, y continuando por esa voz en off que hace de narrador que es ni más ni menos que La Muerte. Lo unico realemente fantástico que tiene la peli. Todo es un despropósito en esta película: planos que no concuerdan uno con otro, ángulos de cámara imposibles, composiciones que dejan fuera de plano lo que realmente importa (no intencionadamente claro), diálogos absurdos… Es curioso como hasta el uso de la cámara en mano que debería resultar moderno lo único que indica es la torpeza técnica con la que esta rodada. Y eso que el director de fotografia es nada menos que Vilmos Zsigmond, reputado fotografo que hoy en dia rueda incluso para Steven Spielberg, Brian De Palma o Woody Allen. Y que como tantos otros empezo en la serie B o incluso en la Z de la mano de gente como Adamson.
Intentare resumir el argumento que pese a su simplicidad no es nada sencillo. Un ¿heroe? en busca de venganza se unirá a un grupo de prostitutas que van acompañadas de su chulo y de un predicador (¿como no?) para evitar el asedio de unos indios sedientos de sangre. Además de mala es bastante racista ya que no solo los indios son actores blancos pintados sino que también son unos asesinos psicópatas. Algunas de las escenas tienen telita como esa en que unos tipejos contrabandistas de armas encuentran a una india media muerta y no se les ocurre otra cosa que violarla. Bueno solo a uno porque el muy perro la mata antes de que al otro le llegue su turno. La india en cuestión se llama… Cervatilla.
Pese a contar con actores míticos como John Carradine, Scott Brady o uno de esos secundarios de lujo de los 50 Robert Dix ("40 Armas" de Sam Fuller o el clasico de la ciencia ficción "Planeta Prohibido") que además de amigo del propio Adamson es autor perpretador del guión, la mayoría de las actuaciones parecen dignas del método stolisnaya. Esto es pegarse un lingotazo del famoso vodka ruso antes de rodar la escena y ahi nos las den todas. Asi se explican algunas secuencias como esa en el que uno de los vaqueros estan apunto de atrevesarle con una flecha y aún asi parece que se esta descojonando cosa que hace abiertamente cuando la flecha le alacanza y cae al suelo con una inmensa sonrisa.
Lo malo es que después de la sorpresa inicial y algunas risas (de nuevo no intencionadas por los cineastas) el aburrimiento hace mella en el espectador y no llega cuajar como buena peli mala. Creo que para eso tendre que recurrir a la obra cumbre de Adamson: "Dracula vs. Frankenstein".

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Cherry, Harry y Raquel: Megavixens

Soldado en el desembarco de Normandia, Fotografo en playboy, director de culto de películas picantes… aunque lo parezca no es la letra de una canción de Joaquin Sabina sino la vida de Russ Meyer. Cuando hablamos de Russ Meyer es difícil saber donde termina la realidad y empieza la ficción. Fue un personaje tan Bigger than life como los que salían en sus películas. Si tenemos que creer sus palabras descubriremos que perdió su virginidad en un prostíbulo en Europa durante la segunda Guerra Mundial, invitado por un amigo suyo, un tal Ernest Hemingway. Lo que si es cierto es que fotografio para revistas como Playboy a mujeres de la talla de la fabulosa Jayne Mansfield, Anita Ekberg o Mamie Van Doren. Cierto es que inspiro el argumento de “Doce del patíbulo” a su guionista, al hablarle de unos condenados a muerte en una prision britanica que habian aceptado una misión suicida. Cierto es también que empezó a rodar una película con los Sex Pistols y acabo largandose del proyecto debido a las intromisiones del manager de estos, Malcolm McLaren, y cansado de los excesos de Sid Vicious y compañía. Se caso con tres supermujeres (algunas salieron en sus pelis como Edy Williams) y tuvo líos con algunas de sus actrices como la espectacular Kitten Natividad.




Meyer y una de sus musas, Uschi Digard, en "Cherry, Harry y Raquel".



Director completamente de culto, gozo de muchísima popularidad en la década de los 70 en USA y Europa, en España no pudimos ver sus filmes hasta que esas hermosas carátulas con mujeres de senos descomunales tomaron las estanterías de los videoclubs a mediados de los 80. Por aquella época un servidor era un niño y sus pelis eran lo más cerca de la pornografía que se podía estar. Aunque no nos equivoquemos, lo que hacía Russ Meyer distaba mucho de serlo. Tampoco es que fueran arte, solo eran diversión. Me siento un poco estupido teniendo que defenderlo como gran autor en el 2007, pero hay tabúes como el sexo que son difíciles de derribar.
Comenzó rodando documentales sobre strippers y rodó la primera película erótica de la historia “The Immoral Mr. Teas” (59). Meyer fotografiaba, montaba, escribia y dirigia sus pelis. En muchas de ellas incuso participaba como actor o narrador. Según sus palabras cuando escribia, lo hacia pensando en que escribia el guión de unos dibujos animados que iban a ser protagonizados por actores de carne y hueso. Sobre todo de muuuucha carne.
Con “The Immoral Mr. Teas” comenzó una primera etapa de pelis y documentales en los que el desnudo femenino era el protagonista (característica que conservo en todas sus cintas) y la siguieron una serie de cintas mucho más duras y violentas, rodadas en blanco y negro entre las que destaca la mítica “Faster, Pussycat! Kill! Kill!” (65). Cuando me plantee abordar una solo de sus películas dude entre esta y la que nos ocupa. Finalmente me decante por “Cherry, Harry & Raquel!” ya que es la que inaugura una etapa en Meyer aun más ludica, más surrealista y más humorística. Sin dejar de lado las elevadas dosis de sexo y violencia, claro. Además “Megavixens” (como también se la conoce) forma parte de la serie que le hizo más popular. Y por supuesto por Charles Napier. Antes de ser el malo de "Rambo" o el guarda que se las ve con Hannibal Lecter en "El Silencio de los Corderos" ya era todo un icono en las pelis de Meyer. Esta es la primera colaboración entre director y actor.

Harry: "No me gusta que las mujeres se manoseen. No es americano"

Si hablamos de Meyer la verdad es que el argumento importa poco (sobre todo a partir de esta cinta), es mera excusa para exhibir a unas hembras que parecen venidas de otro mundo. A esto hay que sumarle que más de la mitad del metraje fue destruido por accidente por el laboratorio fotografico. La verdad es que no sabemos como sería el guión en su origen, lo cierto es que lo que hay es muy divertido. Un sheriff corrupto (Harry, brutal Napier en su primer protagonista) se dedica a vender drogas y a atender los caprichos de su mujer, Cherry (Linda Ashton) y de su amante, Raquel (Larissa Ely). Estas dos no son las más carismaticas de las chicas Meyer pero cumplen bien su función. Mucho más carismatica es la habitual, y estrella de culto absoluto de los 70, Uschi Digard que hace un surrealista papel de operadora telefonica con todos sus dialogos en sueco. Teniendo en cuenta que es una telefonista y el resto de los peronajes habla en ingles... Las escenas de sexo son menos creativas (y ateleticas) que en otras ocasiones por el contrario en las escenas de acción Meyer echo toda la carne en el asador. Como por ejemplo esa parodia/homenaje de una corrida de toros con mejicano y sangriento final incluido o la brutalidad del climax final. Quizas porque en esta ocasión no son las mujeres el eje del acción sino el salvaje Napier.
Para los que no esten iniciados en su cine descubriran un modo de hacer cine con un sello muy personal, atrapado por completo en la epoca y a la vez completamente distinto a las películas de sus coetanios. Hoy en dia siguen resultando igual de distintas y originales. Su uso del montaje, unos angulos marcianos que aprobechan las curvas de las mujeres retratadas, un humor surrealista casi de dibujos animados. Todo hecho a su manera y a la vez disfrutable al 100% al menos si eres varón y hetero.

jueves, 4 de octubre de 2007

Extraterrestres en la Piel de Toro



¿Qué tienen en común Miguel Bosé y Nacho Duato... cinematográficamente hablando?. Respuesta: que ambos representaron a seres venidos de otra galaxia en el cine. El primero en “El Caballero del Dragón” y el segundo en “El forastero”, títulos que son “rara-avis” en el cine español. Aún ahora que se celebran las “bodas de plata” del rodaje de “E.T.” y que el propio Spielberg anuncia extraterrestres en la próxima aventura de Indiana Jones, resulta extraño hablar de seres venidos de otros mundos en el cine hecho en la piel de toro.
Mentar ovnis, ufos, naves espaciales o extraterrestres varios alrededor del cine nacional suele ser motivo de chanza. Y no es para menos, lo primero que se viene a la mente es a Toni Leblanc confundiendo el desierto de Almería con la luna en “El Astronauta” (1970, Javier Aguirre); o peor, el remedo español del citado filme de Spielberg, “El E.T.E. y el Oto” (1983, Manuel Esteba), con el “fino” humor de los Hermanos Calatrava; o, mucho peor, convertir un héroe patrio, El Cid, en un ser llegado de otra galaxia en el pico de una cigüeña/ovni, encarnado en la atractiva figura de…Ángel Cristo, (“El Cid Cabreador”, 1983, Angelino Fons).
Con exponentes como estos y otros nada olvidables como aquella impagable Marta Sánchez ejerciendo de replicante (“Supernova”, 1993, Juan Miñón) o la mezcla de scifi y sexo “El hombre perseguido por un ovni” (1977, J. C. Olaria), no es de extrañar que cueste acercarse al tema sin rubor. Sin embargo, pongámonos serios, ciencia ficción española haberla, hayla, y algún título que otro es merecedor de atención. Coqueteos con el género siempre hubo desde los experimentos de Segundo de Chomón a principios del siglo pasado. Pero nunca continuidad más allá de aisladas, y generalmente heroicas, incursiones nacionales. A destacar “Fata Morgana ” (1966, Vicente Aranda), “Los monstruos del terror” (1969, Hugo Fregonesse/Tulio Demichelli) o las destinadas al público infantil, “Una bruja sin escoba” (1967, José Mª Elorrieta) o “Los invasores del espacio” (1967, Guillermo Ziener).
Centrándonos en la cuestión extraterrestre, algunos títulos a destacar por razones variadas. El primero, por ser la gran decepción para el cine fantástico español, la citada “El caballero del dragón” con dirección de Fernando Colomo, un producto alejado de su estilo personal. Decepción porque se trató en su momento (y así se publicitó) de la “película mas cara del cine español”, trescientos millones de pesetas del año 1985, un lujo para su pobres resultados. Aún con participación en el guión de gente del mundo del cómic como Andreu Martín o Miguel Angel Nieto, diseño visual de Enric Ventura, excelente fotografía de José Luís Alcaine, imaginativos decorados de Félix Murcia y espléndida partitura musical de José Nieto, no se pasó de la corrección. También el punto de partida argumental era de lo más sugestivo: una nave espacial llega a una aldea feudal medieval; el ovni es confundido con un dragón y su tripulante con San Jorge. Sin embargo la indefinición de tono y ausencia de dirección de actores terminó lastrando la empresa. Protagonizaba el amado/odiado de Herzog, Klaus Kinski, el todo terreno Harvey Keitel, nuestro internacional Fernando Rey y Miguel Bosé como extraterrestre mudo, poniendo caritas. A destacar la orgánica y convincente maqueta de la nave espacial realizada por Reyes Abades.
En segundo lugar, resaltar los filmes de Juan Piquer. Piquer ha demostrado ser uno de los artesanos del cine español más entusiastas a la hora de afrontar el fantástico y la ciencia ficción. Y también, porque no, mas pícaros. Al calor de la citada “E.T” y de “Superman” (1978, Richard Donner), dirigió dos películas de/con extratrerrestres, “Los nuevos extraterrestres” (1983) y “Supersonic Man” (1979). Protagonizada por Michael Coby y Cameron Mitchell, “Supersonicman”, es probablemente la apuesta más psicotrónica, alucinante, del cine español. Sin complejos y con un presupuesto infinitamente menor que el film de Donner se atreve con un argumento plagado de superhéroes, robots y platillos volantes: una nave extraterrestre surca el espacio con Supersonicman en su interior para combatir al Dr Gulk, quien amenaza con destruir el planeta…Interesantes maquetas del maestro Emilio Ruíz y, ojo a la banda sonora discotequera de Gino Peguri, delirante y digna de “after”….Cuatro años después Piquer perpetra otra incursión alrededor de los visitantes de otros mundos con “Los nuevos Extraterrestres”, un film que iba a ser una “horror-movie” en la línea de “Alien” pero situado en un bosque, y al que finalmente se introdujo durante el rodaje un niño y un extraterrestre con aspecto de oso-hormiguero colocado, respondiendo este al nombre de “Trompy”…
En tercer lugar, el capítulo de las coproducciones. Entre títulos como “La guerra de los misiles” (1977, Leslie H. Martinson), “Los viajeros del atardecer” (1979, Ugo Tognazzi) o “Hermano del espacio” (1987, Roy Garret), donde comparte reparto Martin Balsam con Silvia Tortosa, reseñar la destacable hispano/italiana “Terror en el espacio“ (1965) del maestro Mario Bava. A “Terror en el espacio” le debe mucho John Carpenter y su “La cosa” (1982). Y mucho mas Ridley Scott y su citado “Alien”. Y a su vez, el film de Mario Bava remite directamente al cine hollywoodense de ciencia ficción de los cincuenta. En este caso no son los extraterrestres los que viajan a la tierra, sino los astronautas terrícolas los que se encuentran con aquellos en un planeta perdido. Con rodaje en los Estudios Cinecittà de Roma, o en los madrileños Estudios Roma, según las fuentes, contaba con unos coloridos y a la par interesantes decorados de Giorgio Giovannini. Sin ser una obra maestra, es recomendable su revisión.
En cuarto lugar, la que probablemente es una de las mejores incursiones del cine español en el fantastique, “Pánico en el Transiberiano” (1973, Eugenio Martín). Otro filme al que Carpenter debe pleitesía, sobre la figura de un extraterrestre “roba almas” campando a sus anchas por el angosto espacio de un tren. Con reminiscencias a “The Thing from Another World” (Christian Nyby), un reparto de grandes clásicos como Christopher Lee, Peter Cushing, un Telly Savalas mas esplendido de lo habitual y Alberto de Mendoza excelente en plan Rasputín, cuenta con un magnifico decorado de Ramiro Gómez y convincentes maquetas. Naif sin duda, pero muy recomendable.
Por último reseñar el caso “Platillos volantes” (2003, Oscar Aibar). Aibar acomete la que puede ser la definitiva incursión en los ovnis hispánicos: dos parias en la España franquista de principios de los setenta y en pleno boon de los “avistamientos” ovnis, aburridos de la situación sociopolítica, se suicidan juntos, con el mensaje “Los extraterrestres nos llaman, pertenecemos al infinito”. Metáfora de este país, y, por que no, de nuestra ciencia-ficción española…que le vamos a hacer….
Victor Matellano

jueves, 27 de septiembre de 2007

1990, Los Guerreros del Bronx: Futuro imperfecto





En 1981 Mad Max había creado escuela. Estaba claro, habíamos visto el futuro y el futuro era una mierda. Guerras nucleares, crisis energética, el medioambiente convertido en un vertedero y por si fuera poco pandilleros y bandas de motoristas (posiblemente mutantes) campando a sus anchas por un mundo donde reinaba la anarquía y la ley del más fuerte. Todo indicaba que el futuro sería así. Desde los comics a la música Punk sin olvidar las películas y las novelas (especialmente el genero cyberpunk) nos decían que el futuro sería apocalíptico. Se equivocaron bastante. De todos los profetas del futuro quizás el que más acertó fue George Orwell con su “1984”, ya que al final el Gran Hermano ha triunfado y todos tenemos cámaras que nos vigilan y cuando no lo hacen los gobiernos o las empresas multinacionales lo hacemos nosotros con nuestros móviles y nuestras cámaras, espiándonos los unos a los otros, denunciándonos por televisión o en Youtube. Hemos renunciado a nuestra libertad por un poquito más de seguridad. Un enemigo diabólico y perverso amenaza la estabilidad de nuestro sistema de vida. Orwell tenía razón. Los pesimistas apocalípticos estaban equivocados.
La gracia de revisar estas películas es que del futuro del que hablaban ya lo hemos alcanzado y es nuestro pasado en algunas ocasiones.
Como ya he dicho Mad Max, que a su vez no era más que una evolución del las películas de persecuciones de coches y motos de los 70, fue la precursora de este genero y la que sentó cátedra. A ella le siguieron películas de los estudios independientes como “1997, Rescate en Nueva York” y los grandes estudios (“Blade Runner”, “The Terminator”) y por supuesto los italianos que no perdían comba de la ultima moda de Hollywood (“Año 2020 - Los gladiadores del futuro“,”Roma año 2072, Los Gladiadores “ “2019 - Tras la caida de New York”) y sobre todo con la serie de pelis sobre el tema que realizo Enzo G. Castellari en la primera mitad de los 80.


Si preguntabas a cualquiera en aquella época cual era la zona más peligrosa del planeta difícilmente dijera Afganistán, Irán, Camboya o Etiopia. Lo más probable era que dijera: El Bronx. Las películas nos lo habían enseñado. El Bronx era… el jodido Bronx, tio. Pandilleros violando ancianas mientras hacían grafitis y atracaban a punta de navaja a cualquiera que pasara por allí. No había lugar más peligroso en el planeta. Por dios si hasta Charles Bronson tuvo que pasar por allí a poner orden. Y hasta ese terrorífico barrio se fue a rodar en 1982 Castellari y su tropa. Porque a diferencia de otras explotations que se rodaban en Italia o España, “1990: Los guerreros del Bronx” esta rodada en esas calles, en el fragor de la batalla. En algunos momentos se puede ver como a pesar de que haya persecuciones de motos y camiones, el trafico no se había cortado y se puede ver perfectamente ordenado en la calle del fondo o a unos niños jugando en el parque. Los que se acerquen a esta joya por primera vez se verán muy gratamente sorprendidos. En primer lugar les sorprenderá la ambientación, ese futuro cercano totalmente degradado. Y es que el Bronx era asi, con sus edificios destartalados, su basura por los suelos, sus pintadas y sus solares abandonados. El departamento de arte lo tuvo fácil para recrear ese futuro apocalíptico.

Lo segundo que sorprende es su crudeza. Pese a que no se toma demasiado en serio a si misma (esos pandilleros negros con cascos nazis) en cuanto a la violencia se refiere, es brutal. Y además ofrece todo lo que promete su carátula. Acción a raudales: Peleas entre pandilleros a palos y cuchillos, persecuciones de motos, tiroteos, artes marciales…

El mataperros de Vic Morrow dejando las cosas claras.


El argumento bebe a manos llenas de dos fuentes “1997, Rescate en Nueva York” y “ The Warriors”.En un futuro cercano el Bronx se ha convertida en una tierra de nadie controlada por distintas bandas y en la que la policia ni se atreve a entrar. La rica heredera de una mega-corporación se escapa y va a dar justo en pleno Bronx con la banda de los raiders, que la acogen en su seno. Los verdaderos dueños de la compañía mandaran rápidamente a alguien a rescatar a la joven. Uno de esos tipos (el malogrado Vic Morrow, quien por cierto nació realmente en el bronx tal y como dice en la cinta) que dispara primero y luego no pregunta nada. Cuando la chica cae en las manos de una banda rival el líder de los raider, que parece salido de una banda de Heavy Metal, se vera obligado a cruzar el Bronx para liberarla. Teniendo que atravesar el territorio de las bandas rivales, enfrentandose a la policía que le persigue y al propio Morrow que no es moco de pavo. Atención a la aparición de los terribles Buitres y al numerito musical que se marcan los imitadores de “La Naranja Mecánica”. Por supuesto los diálogos distan bastante de ser “Hamlet” pero aún así “1990, Los Guerreros del Bronx” conserva cierta épica de la supervivencia de la lucha de poderes entre clanes. Las escenas de acción, que son bastantes, estan rodadas con maestral eficacia por Castellari.
Desde luego la película no sería lo mismo si en el reparto no encontraramos a los veteranos Vic Morrow, Fred Williamson y el estupendo Christopher Connelly haciendo de perro viejo y terminal. Un actor a reivindicar, que a pesar de su impresionante presencia nunca fue reconocido. Y si después de ver “1990, Los Guerreros del Bronx” os quedáis con ganas de ver más de ese futuro alternativo (que os pasara) podéis echar un vistazo a su también estupenda secuela “Fuga del Bronx”.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Black Gestapo: Nostalgia de la Blaxplotation


Es curioso como la memoria suele jugar malas pasadas. Suele pasar que recordamos películas, que vimos hace tiempo, que recordamos perfectamente y otras que quedan en el olvido. Tambien suele pasar que si las vimos a una “tierna edad” las recordemos mucho más brutales e impresionantes. Es el caso de muchos filmes de terror que con el tiempo pierden su carga y ya no asustan como lo hacian antes, y es el caso de esta “The Black Gestapo” de Lee Frost. Un servidor vio esta película siendo niño en un maravilloso programa doble de video junto a “Perros de Paja” alla en los ochenta (cuando en los videoclubs habia toda clase de maravillosa basura, no la basura aburrida que hay hoy) y quedo seriamente traumatizado. No os podeis imaginar el gozo que me embargo casi veinte años después cuando descubro la mitica película en un videoclub de provincias ¡y que la venden por un euro! (si amigos estas cosas pasan, pero teneis que buscarlas). Que sorpresa la mia cuando comienzo a verla y ese festin de violencia, sexo, violaciones e incorrección política salvaje que yo recordaba no era para tanto.
De todas formas “Black GESTAPO” tiene elementos de sobra para ser una pieza de culto maravillosa. Empezando por el demencial argumento, una especie de saqueo de “Rebelión en la Granja” de George Orwell pero con “afroamericanos”. Una blaxplotation en toda regla: Un veterano del Vietnam, el general Amed regresa a su antiguo barrio y ve como las drogas y la prostitucion se han apoderado de él. Recibiendo subvenciones del Estado (aunque parezca increíble) organiza un grupo de lucha contra las drogas y de ayuda a los desamparados. Rapidamente sus intereses chocaran con los de la mafia blanca que no tardara en golpear y violar a la novia del protagonista (como buen producto tipico de las blaxplotations de los 70 que es). El General Amed recurre a un viejo compañero de la guerra y lo que habia nacido como un grupo semi-pacifico se convierte en un grupo fascista en toda regla. Comienzan a vestirse con los uniformes nazis, entrenan militarmente a sus miembros e incluso se cambian los apestosos nombres de blancos por orgullosos nombres africanos. Por supuesto expulsan a la mafia de su territorio, y por supuesto son ellos los que luego se dedican a vender las drogas y a chulear a las putas. Por el camino hay lugar para peleas tipo lucha libre, musica funky contundente, varios desnudos gratuitos (alguno incluso integral), machismo y misoginia a raudales y una escena en la que la “Armada Popular” con una navaja barbera afeita al ras las partes nobles de uno de los blanquitos, mientras este se desangra en la bañera.
Lo que hace de “Black Gestapo” una película especial es probablemente la fecha en la que esta rodada y la libertad que eso la proporciono. Todo lo comentado de ella sería impensable en una película actual. Triste realidad esta en la que una peli del 75 tenia más cojones que cualquiera de las estrenadas hoy en día.

domingo, 5 de agosto de 2007

Punto Límite Cero: ¿Te gusta conducir?



Quentin Tarantino ha recuperado en su ultima cinta “Death Proof” el gusto por un subgénero muy de moda en los años 70 y que a más de uno nos a hecho pasar grandes ratos: Las pelis de persecuciones de coches. Si, bien es cierto que películas como la saga de “The Fast and the Furious” no eran más que una puesta al día edulcorada de este genero con variante “tunante”. Tarantino nos ha hecho recordar porque nos gustaban estas pelís cuando eramos niños. Coches veloces, kilómetros de carreteras, buena musica acompañando, aparatosos accidentes, decenas de policias en sus coches y motos a la persecución del “Correcaminos” de turno, y todo hecho sin trampa ni cartón. A base de buenos profesionales al volante y de destrozar un montón de coches sin la ayuda de los horribles efectos digitales generados por ordenador que creaban una sensación de realidad que ya no abunda mucho. Cuando uno se enfrenta a una de estas películas debe dejar aparcado a un lado sus prejuicios y viajar solo con lo puesto. Dejarse llevar por la música que suena en el radiocassette, disfrutar del viento que entra a traves de las ventanillas y relajarse en el asiento mientras se ve pasar la carretera.
Si hay una película emblemática de este genero es “Punto Limite Cero (Vanishing Point)”, que junto a “La Carrera de la Muerte del año 2000”, “Cannonball! ”, ambas de Paul Bartel, y “Convoy” de Peckimpah forman lo mejorcito del genero de la década.
Se trataba de conseguir superar a la mítica persecución por San Francisco de “Bullitt” y rememorar el espiritu de Road Movie de “Easy Rider” (a la cual hace algún homenaje). Por lo que el listón estaba muy alto. Vanishing Point lo supera con creces y sienta cátedra en lo que a las características del genero se refiere. Si bien “Vanishing Point” destaca por el encanto que desprende su protagonista. No olvidemos que no sirve de nada la velocidad si al volante no hay alguien carismatico. Alguien que esta a la altura de Steve McQueen, Kris Kristofferson, Peter Fonda o David Carradine, el casi desconocido Barry Newman y que casí no necesita decir palabra para supurar carisma. Ya que la película prácticamente es él al volante del escapando de policía y casi no tiene dialogos más que el que entabla con el locutor de radio que va narrando sus victorias y alertando de los peligros que le acechan en la carretera. Ese locutor Super Soul es el otro gran acierto ya que además de pinchar estupendo soul y rocknroll es la voz de la conciencia del “ultimo jinete libre americano”. El argumento es tan simple como una apuesta entre nuestro conductor y su camello a las 12 de la noche del viernes en Denver, Colorado, de que entregara el coche por el que le han contratado en San Francisco (la elección de los escenarios no es nada casual) 15 horas más tarde.
El guión lo firmaba, sorprendentemente, el ilustre escritor cubano Guillermo Cabrera Infante acreditado como Guillermo Cain y daba un repaso al sueño americano a través de varios flashbacks en los que va desentramando el pasado del misterioso Kowalsky, el conductor al volante de ese Dodge Challenger blanco del 70 con 8 cilindros en V. La cinta de 1971 también era un certificado de defunción del sueño hippie de amor y revolución en los Estados Unidos que ya había anunciado tres años antes “Easy Rider”. La cinta conocio un flojo remake hace unos años con Viggo Mortensen en la piel de Kowalski e incluso los ingleses Primal Scream le dedicarón todo un disco de homenaje, "Vanishing Point", con canciones como Kowalski que sampleaba sin compasión muchos momentos de la mitica película.

lunes, 30 de abril de 2007

La Residencia: El Montaje del Proyeccionista


Muchas veces se habla del llamado “Montaje del director”; es aquella versión que a veces se lanza cuando el director no queda contento con la versión comercial de la película impuesta por el productor, o simplemente es el montaje inicial que luego se ve amputado por diversas razones. El caso más perturbador de “Montaje del Director” es el de Ridley Scott y su “Blade Runner” que elimina metraje en lugar de añadir y que amenaza este año con lanzar otro nuevo Montaje del director con escenas rodadas de nuevo… También se habla muchas veces del montaje para televisión; versiones “limpias”, es decir sin escenas de sexo y violencia. El caso más flagrante que conozco es el de “El Precio del Poder” que en su versión para tele fue liberada de mucha de su violencia y de su multitud de tacos, llegando a doblar la peli de nuevo para que los oídos decorosos no se ofendieran con su soez vocabulario…
Pero poca gente habla del “Montaje del proyeccionista”. ¿Qué es el montaje del proyeccionista?.
Evidentemente es el montaje al que asistimos durante la proyección y que normalmente coincide con la que ve el resto del mundo. A no ser que asistido a esas maravillosas sesiones continuas de cine de barrio de antiguamente. Aquí las reglas que se aplicaban al resto de proyecciones eran distintas. Las copias que llegaban a estos cines ya habían estado circulando por otros tantos durante meses y en ocasiones incluso años, con lo cual el estado de la copia en ocasiones era lamentable con las famosas rayas que recorren la imagen, las quemaduras de cigarrillo en el margen superior derecho que avisan del cambio de rollos, fotogramas perdidos en esos cambios de rollos… y a veces incluso escenas enteras se quedaban en el suelo de la cabina de proyección y en el peor de los casos se cambiaba de orden alguno de los rollos que forman película o directamente se “extraviaban”, consiguiendo asi un nuevo montaje de la película en cuestión. Por ejemplo empezaba la película y al cuarto de hora una de las chicas muere asesinada una de las chicas protagonistas. Todo bien ¿no?. No del todo porque en las siguientes escenas la chica muerta vuelve a salir como si tal cosa. Entre la audiencia hay quien que se pregunta ¿A esa no la habían matado ya?. Otros ni siquiera se dan cuenta de lo sucedido y la película sigue como si tal cosa. Esto era típico de las sesiones dobles de cine de barrio y también, al parecer, de la Filmoteca de Madrid, el último “Grindhouse” que continúa abierto.
La proyección de la que hablo es de la maravillosa primera película de “Chicho” Ibáñez Serrador, "La Residencia". Para terminar de rodendear la experiencia, la copia tenía tan solo la mitad de los subtitulos, ya que el maestro prefería rodar con actores britanicos y en ingles. Una película de visión obligada para cualquier aficionado al género que se precie. Viendola con perspectiva parece increíble que Chicho consiguiera rodar y estrenar en cines de la Gran Via de Madrid en 1969 una cinta como “La Residencia”. Influenciado por Hitchcock y el espiritu de la Hammer Narciso Ibáñez Serrador (ya estaba más que curtido en televisión con sus “Historias para no dormir”) creaba un clásico instantáneo en el que en una residencia de chicas conflictivas servia de marco ideal para recrear una de las historias más sugerentes y brutales que ha dado el cine sin apenas mostrar nada. Y no exagero, ya que trata de temas tales como el lesbianismo, la pederastia, el incesto o el sadismo, sin casi mostrar nada y produciendo el mismo efecto que si lo hiciera, como maestro que es. Y no es porque se cortara a la hora de recrear los crímenes, todo lo contrario. Se recrea en ellos y juega con lo que el espectador espera. Es sobervia esa secuencia en la que una de las chicas es atrapada por el asesino y la imagen se congela en el momento justo en que la navaja se posa sobre su cuello. Tan solo para retomar la marcha unos segundos más tarde. De hecho esos asesinatos estilizadísimos hicieron las delicias de los maestros del Giallo italiano como Dario Argento (su “Suspiria” no deja de ser casi una versión tripi de “La Residencia”) o Lucio Fulci (confeso fan de Narciso Ibáñez Serrador y su cine). Es una pena que el maestro Ibáñez Serrador solo haya tenido otro par de incursiones en el largometraje desde entonces (¿Quién puede matar a un niño?, “La Culpa”).
Todo apoyado en un reparto, en su mayoría femenino, que era una delicia. Al frente de la residencia estaba la veterana Lilli Palmer y entre sus alumnas encontramos a unas jovencisimas y carnosisimas Cristina Galbó y Maribel Martín, además de una joven Teresa Hurtado, una de las supertacañonas del “Un, Dos, Tres” y de la inuquitente presencia de Víctor Israel. Una película de la vieja escuela que ni siquiera en su versión del proyeccionista pierde un apice de su fuerza y encanto. Menos mal que siempre nos quedara el DVD.

martes, 24 de abril de 2007

Celebrando el día de la mujer


Benditas películas de venganza. Si vosotr @s también crecisteis durante la década de los ochenta consumiendo cine en VHS y repostando en videoclubes de barrio, seguramente sufráis la misma desviación que un servidor. “Curso 1984”, “El justiciero de la ciudad”, “Calles salvajes”, “Ángel de venganza”, “Coto de caza”… Todas películas llenas de violencia que apelaban a nuestros instintos más bajos. Así, como buen seguidor del subgénero, llevaba mucho tiempo intentando mordisquear uno de sus clásicos titulado “I spit on your grave”. Después de varios años de intentos frustrados (copias fantasma alquiladas en Centroamérica, pateo e inspección total en tienduchas de videos de segunda mano) me di por vencido. Y alabado sea ese gran negocio que es el DVD, porque hace escasas semanas se editó en este formato digital. Es cierto que desde que reeditaron toda la filmografía de Cheech & Chong, hay que estar preparados para la reaparición de hasta la mas oscura, bizarra e ignota película que lamentábamos no poder volver a localizar jamás. El caso es que me hice con esta “edición especial” de “I spit in your grave” (retitulada creativamente como “La violencia del sexo”, aunque yo me quedo con el título alternativo con el que circulo en su momento: “The day of the woman”) en mi centro comercial mas cercano y me apresure a verla. Lo cierto es que no me decepcionó.Veamos: Las actuaciones tienen el nivel de un entrañable porno setentero, la ambientación es pobre y durante la primera media hora parece que su realizador, un tal Meir Zarchi, le tiene miedo a la cámara y decide ponerla en cualquier lado, para registrar la acción y con reparo a la hora de cortar actividades intrascendentes de los personajes. Pero nenes, esto es una sucia peli setentera y los hallazgos superan sus limitaciones. Es decir: algunos encuadres llenos de fuerza; una intensidad y un regodeo tal en el maltrato a nuestra heroína que –a pesar del toque "camp" que predomina en la cinta- yo estuve deseando que la dejasen en paz de una maldita vez; situaciones llenas de intensidad dramática aunque la escasez de recursos de Zarchi le impidan sacarles todo el jugo; un tono poroso, secote, al grano y en tu puta cara que siempre se agradece (y es que un final abrupto como este siempre me llenara de placer) Su visión es obligatoria si sois espectadores de cine que no necesitan coartadas intelectuales ni reseñas en los medios “mainstream” para sentir interés por una película, y siempre que estéis dispuest @s a recibir una buena sacudida a vuestros sentidos…
Fotos: Camille Keaton pasándolo chungo en “I spit on your grave”, peli alta en incorrección y colesterol.
Enlace trailer:

http://www.youtube.com/watch?v=R9-OQL28Xo0

Ramiro García Bogliano

martes, 17 de abril de 2007

Yo fui en extra en una peli italiana de zombis


Que tiempos aquellos de los programas dobles y veces incluso triples, de los cines de barrio. Ahora que Tarantino y Rodríguez han puesto de moda aquellos cines y su programación es el momento de abrir una nueva sección que se dedique a recuperar aquellas míticas películas.

Hubo un tiempo en el que no existía Internet, ni el emule, ni las revistas especializadas, ni por haber no había prácticamente ni Fanzines. Era una época en la que las películas se convertían en películas de culto, no porque un critico de una revista lo dijera ni porque en una web se hablara de ella. Que va el sistema era mucho más sencillo. Alguien te hablaba maravillas de ella. Así de simple. Los que seáis un poco más jóvenes esto os parecerá una bobada, pero aquellos que sean un poco más talluditos sabrán de que estoy hablando. Acaso no recordáis como vuestro primo, un compañero de clase o un vecino del barrio os hablaba de esa película que había visto de extranjis en algún videoclub o en alguna de esas sesiones de cine de barrio tan maravillosas capaces de combinar sin prejuicios “Commando” y “El Crimen de Cuenca”, tal cual. Esas pelis se convertían en poco menos que leyendas urbanas que pasaban de boca en boca siendo magnificadas y multiplicadas cada vez que alguien nos “contaba” aquella película. Y digo “contaba” porque como las posibilidades de verla eran muy reducidas nos contábamos de principio a fin aquellas películas. En mi caso la película “contada”que más me impacto fue “Jack el destripador en Nueva York”, del maestro del cine extremo Lucio Fulci. Y aunque no sabia quien era Fulci podía contarte esa peli completa sin haber visto un solo fotograma.
Entre esas películas contadas “Incubo sulla città contaminataLa Invasión de los Zombis Atómicos” ocupa un lugar privilegiado en el imaginario colectivo. Empezando por ese titulo y continuando por ese cartel que tenía cuyo recuerdo me no me dejo dormir más de una noche siendo niño. Y es que “La invasión de los zombis atómicos” no tiene desperdicio se mire por donde se mire.
El argumento es muy sencillo: Ha habido una fuga radioactiva y por no se sabe que razón un avión llega al aeropuerto cargado de zombis radioactivos infectados, que propagan la infección allá donde van. Pero amigos, estos zombis atómicos, no son los típicos zombis lentos y tontos a los que estamos acostumbrados. No señor, estos son zombis atómicos y como tales corren y son ágiles como gacelas, es más son capaces de usar palos y cuchillos y ametralladoras si hace falta. No os digo más que incluso conducen coches. ¿El porqué? Porque si (y esto vale para toda película). ¿Por qué los zombis cada vez que atacan a una mujer primero la desnudan (accidentalmente) para que enseñe sus generosos pechos? Porque si. ¿Por qué nadie se pregunta lo que esta pasando? Porque si. ¿Por qué si son zombis radioactivos dejan de serlo una vez están muertos del todo? Porque si…
La cinta es una de las muchas incursiones en el genero que realizo el veterano Umberto Lenzi, rodada enteramente en Madrid lo cual es un aliciente a los que conocemos o vivimos en dicha ciudad. Así que es fácil reconocer lugares como el aeropuerto de Cuatro Vientos, los bajos de Azca o ese climax final con montón de zombis correteando alegremente por el Parque de Atracciones… También es fácil reconocer algunas caras del cine español como Eduardo Fajardo, mítico actor de los spaghetti westerns, Manuel Zarzo, capaz de dar una explicación creíble a las motivaciones de los zombis o como zombi no acreditado al actor y director Antonio del Real, irresponsable de atrocidades como Desde que amanece apetece.
Para dar más empaque internacional a esta coproducción hispano italiana se trajeron a Mel Ferrer un par de dias para hacer de general y encerrarlo en un bunker durante un par de días de rodaje intensivo. Le acompañaba también un mítico como Francisco Rabal que incluso en horas bajas es capaz de volar la tapa de los sesos (literalmente) a su mujer. Ambos aportan credibilidad a algo que no lo tiene y que tampoco importa demasiado, sigue siendo muy divertida después de tantos años. Sin las pretensiones de “28 Días Después”, con su misma fiereza y mucho más divertida.